domingo, 15 de noviembre de 2009

Vae soli!

(Vae soli!, ¡Ay del hombre solo! Para que no tengáis que desempolvar el latín)

Me gustaría tener un millón de “amigos” o de “seguidores”, lo que implicaría un montón de gente en red, sintonizados con inquietudes similares. Y me gustaría por tener la oportunidad de contagiarles mi amor (respeto) por la Naturaleza.
Ayer, durante un paseo: _Y esa nube! No traerá agua, eh?.
A lo que respondí: _No, es el escudo protector de una nave espacial, que se dispone a aterrizar en Santana.
_ ¿Tú crees que somos los únicos o que hay más planetas habitados?
_Por supuesto! Pero a quién se le ocurre pensar que no hay nadie más! Sólo a algunos individuos que se creen exclusivos, el ombligo del mundo… ¡Y así nos va…!!
Basta con ver el uso y abuso que hacen de todos nuestros recursos, pues piensan que todo es para ellos, que tienen todos los derechos, pero ninguna obligación!!!! Y destruyen bosques, matan animales sin tino, contaminan los ríos y mares…
Y, perdona, no quiero empezar una disertación, que nos conocemos… vamos a dar un paseo relajado, no quiero encolerizarme y estropearlo.
Seguimos plácidamente, pero poco más adelante nos encontramos con lo que podría haber sido el poblado de unos familiares de David el Gnomo arrasado. ¡Ole!, qué bien!! En esta época en la que proliferan más los buscadores de setas, que los propios hongos y algunos son tan poco respetuosos que ofenden, no puedo evitar entristecerme profundamente, por no cabrearme.
Por lo que más quieran, en este mundo no estamos solos, disfrutemos de todas las maravillas que tenemos alrededor, pero pensando en los demás (lo que incluye: personas, animales, plantas, peces y extraterrestres!) y en que todo esto debería de permanecer para que las generaciones futuras puedan deleitarse también.
No sois un millón, pero lo que importa es la calidad; gracias por leerme y perdonad que me sulfure, pero hay cosas con las que no puedo… Y hoy toca reivindicar el legado de nuestros nietos.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Una tarde en la cuadra

He nacido en un pueblo que no es típico, S. Martín centro, siempre ha sido bastante urbano, allí sólo 2 ó 3 vecinos tenían ganado. Curioso, ahora que lo pienso, teníamos tiendas, bares, panadería, carpintería y ebanistería, taller de bicis y de motos, ferretería y carnicería, pero cuadras muy pocas. Pero sí que las había en los pueblos y aldeas vecinos (pertenecientes a la parroquia de S. Martín, San Cosme, Lamuño, etc.), hasta allí llegaba yo en bicicleta, así que tengo muchos recuerdos de la infancia ligados a las vacas y a los olores asociados a ellas (estiércol, hierba fresca, seca, los silos, la leche, etc. etc.)
Todo se me ha removido ayer, al visitar la cuadra de Amalio. Este hombre nacido en el campo, tiene una enorme experiencia en este terreno y ha sabido ir formándose y evolucionando, y este verano ha emprendido una actividad de lo más innovadora: visita guiada a la granja (para niños y mayores). Muy muy interesante y recomendable. Para el que no conozca el medio es muy didáctica y para los que sí lo conocemos es muy tierna, con animalinos de lo más sociables; la más impactante es una cabritilla que se comporta como un perro, colgada de las faldas de Graciela, dejándose mimar por todos.
Amalio y su familia nos sorprendieron por su cercanía, afabilidad, generosidad…, todo es poco para describir a unas personas muy trabajadoras (me vine impresionada con la fuerza que tiene Graciela y lo que trabaja esa mujer), de gesto superamable y tan implicadas con el medio rural y con hacer transcender su quehacer diario.
Estabulación libre de vacas frisonas, que insemina el mismo Amalio artificialmente con toros de la misma raza, intentando mejorar la especie. La cuadra tiene una nota media de 8 y pico sobre 10; que está muy bien. Nos decían que no han tenido aún ninguna “top model” pero que trabajan en ello, aunque no es su objetivo, porque ellos lo que quieren es productividad, viven de sus 100 cabezas de ganado, de vender la leche… a 30 míseros céntimos! Esto sí que clama al cielo!! No voy a seguir por aquí, porque me cabreo, y lo que quiero es transmitiros una experiencia muy agradable y auténtica.
La visita guiada a la cuadra merece la pena. Y conocer a esta familia tan encantadora y cercana más; ya sin mencionar lo de la degustación de leche recién ordeñada y las galletinas de nata que hace Graciela (¡tiene tiempo para todo!); me ha maravillado esta mujer, pero sobre todo por su felicidad, está encantada haciendo lo que hace (porque ha tenido otras opciones, pero ha elegido ésta). Felicidades a todos por ser como son!
La cuadra está en Sta. Marina (Cudillero), dirección Galicia por la antigua N-632, después de los restos de una gasolinera, por un camino que hay a la izquierda (al lado de un jardín con muestras etnográficas, arados y demás artilugios)
Nota: no hace falta indumentaria especial, pero sí que hay que tener en cuenta el calzado, no vayáis a ir en sandalias… (un guiño desde aquí para Loli;-))

Este post se publicará en el nuevo blog de la casa del campo.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Otoño, bienvenido!


Después de tantos días de sol y buen tiempo, parece que el otoño está llegando, el viento se agita y los árboles pierden sus hojas, los días son más cortos que las noches y nuestro ánimo parece eclipsarse. Hoy, os contaré un cuento (desconozco el/la autor/a) para encajar con esperanza los trastornos del cambio estacional.
Érase una vez una reina muy propensa a los accesos de ira. Un otoño, cuando el año comenzó a declinar, la reina cayó en una profunda melancolía, No probaba bocado, ni dormía y unas lágrimas de origen desconocido rodaban con frecuencia por su rostro, lo cual la enfurecía.
Cada día, la reina mandaba llamar a uno de los consejeros de su círculo de sabios para que le explicaran la causa de su inexplicable tristeza; entraron y salieron, destituidos fulminantemente por no ser capaces de descifrar el misterio de su melancolía.
Por fin, el jardinero real, conmovido por la angustia de la pobre mujer, se aproximó lentamente al trono y le dijo: salid al jardín, majestad, traspasad los muros de la prisión en la que os habéis encerrado y os revelaré el enigma. La reina estaba tan desesperada, que le obedeció. Al salir al jardín observó que el alegre y vivo colorido del verano había desaparecido y el jardín aparecía desnudo. Pero no estaba desprovisto de belleza, pues exhibía los resplandecientes tonos rojos y dorados del otoño que le daban un aire majestuoso. La brisa era fresca y límpida, y el firmamento mostraba un maravilloso azul celeste.
El jardinero le dijo: majestad, no es vuestro cuerpo ni vuestra mente los que están enfermos, sino vuestra alma, aunque seáis reina poderosa, no sois divina; padecéis una condición humana que nos aflige a todos. Las almas terrenales se ven afectadas por la tristeza o la alegría según las épocas del año, como el flujo y reflujo de las mareas, del mismo modo que las estaciones del mundo natural cumplen un ciclo de vida, muerte y renacimiento. En esta época debéis sentiros agradecida por la cosecha del corazón, por modesta que sea, y prepararos para la conclusión del año. La estación de luz diurna remite y aumentan las horas de oscuridad. Aceptad el reflujo, amada reina, y no temáis las sombras. Pues del mismo modo que la noche sucede al día, la Luz aparecerá de nuevo y volveréis a sentiros dichosa. Os lo aseguro.
La acongojada reina meditó sobre las sabias palabras del jardinero y le preguntó cuál era el secreto para alcanzar la paz interior durante las estaciones que provocan turbulencias emocionales y él la condujo a un reloj solar de bronce, en el que figuraba la siguiente inscripción: ESTO TAMBIÉN PASARÁ.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Un paseo desde Quinzanas hasta Pravia

Hoy nos vamos unos 10km hacia el interior, al Concejo de Pravia.
La ruta que os propongo está bien, no me ha enamorado, pero la apunto porque es adecuada para hacer gente mayor o con niños, que pueden ir a pie o en bicicleta; nos encontramos con gente practicando de todo, algunos a caballo, e incluso en canoa; esto último está muy bien, siempre y cuando no sea época de veda, porque en este tramo se encuentran algunos de los mejores lances salmoneros del Narcea (comenzarías a remar en el Narcea y acabarías en el Nalón, puesto que a esta altura es donde confluyen). Tiene algunos puntos poco atractivos, porque discurren paralelos a la carretera nacional, pero una vez que se adentra en la vega de Forcinas es maravillosa, rodeada de praderas en las que sestean las vacas, de extensos campos de maíz, fabas y otros cultivos, y una inmensa plantación de kiwis, la primera que hubo por la zona; ahora, toda la vega del Nalón está llena de estos frutales, pues actualmente, somos el 2º productor español (2500 toneladas anuales).
El paseo es muy agradable en sí, pero si os digo que además hacía 5 grados más que en Cudillero, le veréis más atractivo aún (el nordeste no pega aquí).

Otro aspecto destacable es la Iglesia de Sta. Mª de Quinzanas; aunque por fuera no es ninguna maravilla, la verdad, lo interesante son unas hermosas pinturas al fresco (s. X) conservadas en el interior. En el pueblo están rehabilitando otro espléndido edificio, Palacio de los Francos del XVI, no sé bien cuál será su finalidad.
Llegamos a Pravia, con su Colegiata y el Palacio de Moutas adosado a ella, del s. XVIII, al igual que el Ayuntamiento y las casonas señoriales que están en la plaza del mismo, la calle S. Antonio con sus edificios neoclásicos, y varios restaurantes, que además de servir una excelente comida, se hallan en casonas con valor histórico: Balbona en la Casona del Busto y Mil Sabores en la Casa del Embajador.
Ya que hemos empezado a hablar de comida, en otro plan, para tapear e incluso comprar productos asturianos existe un local muy acogedor, Casa Vila (frente al S. Luis, emblemático colegio, que en su día fue una especie de correccional masculino, sin ánimo de ofender a nadie, puesto que yo también estudié allí un curso).
Ah, si alguien está echando de menos un dulce, que no lo haga, en la pastelería Las fuentes hacen delicias (almendritos y hojaldres son sus especialidades), está en una placita frente a correos; y no olvidemos la empanada asturiana, ésta está mejor en otra confitería de toda la vida, que está frente al antiguo cine Vital Aza (lo siento, no recuerdo su nombre, pero no tiene pérdida; y preguntando _ya sabéis_ llegamos a Roma...).

sábado, 24 de octubre de 2009

Mirando al pasado, pensando en el futuro


Tengo que reconocer mi escepticismo o desconfianza hacia los espacios que se denominan “parque de” “museo de” “centro de interpretación de”, pues en los últimos tiempos han proliferado tanto como las setas y no todos son tan interesantes como cabría esperar.



Por suerte, algunos están muy bien, por mencionar sólo 2 ó 3 de los que más me gustan destacaría el Museo Etnográfico de Grandas de Salime, el más completo que existe, creo que no sólo a nivel de Asturias; reproduce una barbería, una sastrería, una tienda, una herrería, por deciros algo… ¡Es impresionante todo lo que allí hay! Sólo en la tienda te puedes pasar media hora diciendo: ¡mira…! ¿te acuerdas de esto que tenía la abuela? ¡y mira el papel higiénico del
elefante! ¡mira esto, no es genial!! Un sitio muy muy recomendable.

La visita al Museo del Bosque en Muñalén, Tineo, resulta muy instructiva, ves cómo se hace el carbón vegetal, o el humus, o cómo funciona un molino de agua, etc. etc. Pero el encanto especial reside en el entorno, un verdadero bosque, no una réplica, ni una simple proyección en una pantalla, con lo cual, pisas el bosque, lo respiras, lo sientes…, y en el guía, Jesús, que ama esa naturaleza y te sabe transmitir esa pasión.





El Parque de la vida , en La Mata, Valdés, no sólo está pensado para niños, los adultos podemos aprender mucho y disfrutar de ese espacio. Es muy didáctico, enfocado a los orígenes del hombre y del mundo, y a educar para la protección de nuestro planeta; tiene un observatorio, un planetario y muchas más cosas interesantísimas; pero lo que más me ha impresionado es el hecho de darte un paseo por sus instalaciones acompañado por animales, unos domésticos y otros salvajes, unos abandonados y otros en fase de recuperación de algún trauma; la sensación es única! Pasear con un emú pegado a ti, como si fuese un perro, ver corzos, y ocas… no es lo más habitual, la verdad. He de decir que no todos se acercan a nosotros, así que el que esté pensando que vaya miedo, que te pueden hacer algo, puede venir tranquilamente, porque nos temen más ellos. En estos sitios llegas a darte cuenta de todo el daño que estamos causando al mundo (animales, plantas, mares…). Tendría que ser obligatorio visitar espacios así una vez cada 2 años como poco, y _repito_ no sólo los niños. Por supuesto, Luis Laria es como un libro abierto y uno estaría horas escuchándolo, desde aquí: ¡muchas gracias por la visita y por tu inestimable ayuda a la Naturaleza!

domingo, 18 de octubre de 2009

Anécdota de la casa del campo

Recordando anécdotas que me han pasado a lo largo de estos 13 años en la casa, me he animado a escribir una. Os la paso, para variar un poco el tema y a ver si logro sacaros una sonrisa.

Ahora se alquila íntegra, pero hasta hace nada alquilaba habitaciones y yo vivía en ella. De la que empecé, hace ya 13 años, era mucho más tímida que ahora. Lo digo para que os imaginéis el bochorno que pasé con la historia que voy a contar. Yo creo que fue el primer o segundo verano (septiembre, probablemente, por el tipo de clientes que tenía en la casa, muy tranquilos), la cuestión es que tenía alojados los siguientes personajes: 2 curas, 2 señores muy mayores (rondando los 90 años) y un matrimonio muy peculiar, ¡mucho!, con un bebé y un perrito. Yo dormía en la segunda planta también, mi habitación era la del fondo a la derecha; los señores mayores dormían en frente; los curas en la primera de la derecha y la pareja en la que queda. Una noche, sobre la 1 de la mañana, entran los señores mayores en la casa, caminaban con torpeza, eran bastante ruidosos y yo que suelo dormir con un ojo abierto me desperté. Así que los oí subir las escaleras y todo lo que pasó a continuación: intentan abrir con su llave la primera habitación de la izquierda; las llaves tenían número como la habitación, pero con las horas y la torpeza de los años no se fijaron y tras forcejear varias veces el señor peculiar ya despierto les abre la puerta: buenas noche! Los señores mayores preocupadísimos, porque eran despistados, pero muy educados:
_“lo sentimos. Pensamos que era nuestra habitación, etc.”
_“ Pues ya ven, no, aquí dormimos mi mujer y yo…”
Pero el señor peculiar no cierra la puerta y se queda en el pasillo con los otros; que se dan media vuelta e intentan abrir la puerta de enfrente;
_ “Creo que esa tampoco es la suya. Ahí tengo entendido que duermen dos curas…” _les dice el señor peculiar_. “Vaya, ¿pero es que no saben cuál es la suya?
Los otros no sé que argumentan… Y acto seguido, emprenden pasillo adelante y se paran, y en vez de meter la llave en su puerta la meten en la mía; yo que los oigo manipular la manilla, enciendo la luz y me siento en la cama con unos nervios que no podía… me moría de vergüenza abrirl en pijama para explicarles que esa habitación tampoco era la suya… pero no hizo falta, porque la puerta se abrió y me encontré con los 3 dentro de mi habitación… Yo roja como un tomate, los viejecillos avergonzados y aturdidos, porque a esas alturas ya temían hasta haberse equivocado de casa… y el señor peculiar muerto de la risa, diciendo: “pues esta tampoco es! Coño, aquí duerme la posadera!!!! como sólo queda una, tiene que ser la suya. Buenas noches”



Hoy me río mucho recordando la situación, pero en aquel momento me quería morir; y no digo nada, al día siguiente en el desayuno, el cachondeo que se trajo el peculiar, que bien podía haberles mirado el número de la habitación en el llavero y no andar de cachondeo a nuestra costa…
Y os preguntaréis cómo es que abrieron mi puerta, pues dio la coincidencia de que la llave de ellos abría 2 y yo no me había dado cuenta. Ahora que lo pienso, menos mal, que abrieron la mía, porque si llega a ser la de otros clientes, entonces podía haber sido muy gorda…

sábado, 17 de octubre de 2009

Playa de La Concha de Artedo

Es una de las playas más espectaculares de Asturias.
Luego, vienen los turistas, la ven en pleamar y sólo se fijan en las piedras. Es muy bonita, pero hay que mirarla en su conjunto, no sólo esperar ver un arenal. Vale que no sea muy apta para extender la toalla, pero para todo lo demás es ideal: relajarse dando largos paseos a la orilla del mar, darse un baño en aguas tranquilas, limpias y muy seguras, disfrutar de un entorno natural maravilloso...
En uno de esos interminables paseos encontramos una botella, la cogimos para tirarla a la basura y resultó que había un mensaje dentro, ¡qué emoción!, y qué interesante ver que había sido arrojada al océano en el mar del Norte, por un marino mercante que estaba de paso; no estaba manuscrita y nos invitaba a escribirle a una dirección electrónica. Superado el romanticismo inicial, nos quedamos con una curiosa mezcla de elementos asincrónicos.
En esta playa, desde siempre han entrado a guarecerse todo tipo de embarcaciones, en unos momentos huyendo del temporal de alta mar y en otros del enemigo que los perseguía. Así, los alemanes durante la segunda guerra mundial venían a repostar a esta cala, por su enclave estratégicamente protegido. Y cuentan que un submarino con bandera de ese país está hundido en estas aguas; los historiadores locales no se ponen de acuerdo, no se sabe si se sumergieron y no pudieron salir por falta de combustible o si fueron abatidos por los enemigos; la cuestión es que está en las profundidades, con difícil acceso incluso con bombonas.
Los que sí se pueden ver en una inmersión con oxígeno son 3 barcos de pesca que fueron hundidos a propósito para crear arrecife. Bajo el mar… bajo el mar… (¿recordáis la canción de la sirenita?).
En esta ensenada también ha habido una plantación de algas de la variedad Palmaria; todo partió de unos estudios de la facultad de biología de Oviedo y derivó en un cultivo más extendido para su posterior comercialización. Por cierto, está buena!, algunos restaurantes de la zona la incluyen en sus platos (Casa FernandoII y Mariño).
Vamos a salir a superficie, pues también aquí hay curiosidades: el Serrerín es una zona muy frecuentada por pescadores de caña, se puede bajar caminando desde Lamuño y se capturan unos pescados de roca muy sabrosos.
Los buceadores son otros amantes de esta playa, por la belleza de sus fondos y por la abundante pesca.
Por el pedrero podemos coger bígaros, yámparas (lapas), cangrejos y pulpos.
Antiguamente, existían un par de entradas en la roca, por las que se accedía a yacimientos de mineral de hierro, que extraían para la fabricación de herramientas, aperos de labranza y armas defensivas. Hoy sólo queda una boca a la vista, la otra está detrás del muro de contención que se ha levantado detrás de las duchas y casetas de servicios múltiples.
Porque, desde este verano, contamos con todos los servicios, hemos estrenado puente sobre el río, pasarela de madera a todo lo largo de la playa, paseo hasta el aparcamiento y el aparcamiento en sí. Todo impresionante! Un gusto pasear por la Concha de Artedo ahora.
La situación del restaurante Casa Miguel, a pie de playa, es un lujo. Pero, el resto de edificaciones que hay en el entorno (salvando casa Calito y el pescador, que llevan mucho tiempo) son una pena, un atentado al buen gusto, un desatino urbanístico… en definitiva, ¡un cutrerío! Algo malo tenía que tener la playa, ¿no?, no podía ser todo maravilloso, porque pensaríais que exagero.
Otra cosa interesante que se me olvidaba: allá por los años 70 y tantos tuvimos una foca, “Conchita”, Calito la rescató y la cuidó como a su hija dentro de su cetárea; cuando éramos niños íbamos a verla y recuerdo como algo sorprendente el hecho de que al acariciarla en el sentido del pelo lo hacíamos al contrario de lo esperado.
Vais a tener que venir a descubrir La Concha de Artedo, como veis un rincón del paraíso lleno de historias, leyendas y curiosidades.

Esta entrada será compartida también en el nuevo blog de La casa del Campo.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Pasando el día en Luarca

Aquí, tomando una sidrina con una gabiota...
Antes de nada, perdonad la calidad de las imágenes (hechas con móvil).

Al oeste de Cudillero se encuentra Valdés, Concejo poco conocido por este nombre, pues casi todos piensan en su capital, Luarca (en este caso no coinciden).
Aparcamos nada más llegar para recorrer la villa a pie y poder disfrutar de todos sus rincones y contrastes: pisos de nueva construcción (muchos en venta, ¡aprovechad!) y casonas impresionantes bien rehabilitadas para acoger alguna actividad oficial, junto a edificios bonitos pero ruinosos. El puerto hay que recorrerlo hasta el final de la barra, aquí hay un local que me encanta, una terraza en un ático, es todo lo espectacular que os podáis imaginar; se puede comer y/o cenar y no es tan caro como estáis pensando.

Si este estilo no os apetece en este entorno marinero y preferís más unas raciones en plan más popular hay un par de sidrerías recomendables (habrá más, pero no las he probado): Noray (aquí he comido los mejillones más grandes y sabrosos de mi vida) y el Mesón de la mar, con terraza al lado del puerto (parrilladas de pequeños mariscos a buen precio).
La lonja tiene actividad diaria alrededor de las 14 horas y a las 18, tengo entendido.








A la playa, a verla, aunque no esté el tiempo para baños.

Subimos por el barrio de pescadores de la Pescadería hacia El Chano, en el alto hay una ermita con una de las mejores vistas: puerto, villa y río. Desde aquí podemos llegar a los jardines de Panrico, indescriptibles, maravillosos en una ladera colgando hacia el mar. Se visitan en grupos de 8.
Bajamos hacia el puerto otra vez, vemos un bonito hotel tematizado con piscina y todo. Y en la c/ Uría nos tomamos un té (pincho, café o lo que sea) en la cervecería La Troya, muy acogedora, a mano izq. yendo hacia el Ayuntamiento.


Las tiendas de souvenirs que no falten, pero a mí me pierden las de toda la vida, hay una que saca sus frutas y verduras de primerísima calidad a la calle, lo que constituye un espectáculo para los sentidos. Cerca, una tienda tipo ferretería enorme, donde comprar de todo, y poco más allá una de conservas extras, ¡vaya tamaño tienen allí las cosas! (melocotones, lomos de bonito, etc.).
Nos resta subir al cementerio, yo lo haría a pie, callejeando por el barrio del Cambaral. Faro, ermita, cementerio, tabla de mareantes en el mirador de la Atalaya, todo en la misma ladera; otra de las grandes vistas de Luarca. En el cementerio uno se puede entretener buscando la tumba de D. Severo Ochoa y esposa o disfrutar del paisaje o simplemente ver las diferentes modalidades de enterramiento que aquí se dan. Me quedo con la de “en tierra” directamente, pero preferiría que no hubiese setos, me gustan más los campos abiertos y despejados. Aunque, si Cascos me cediese un “sitín” en el mausoleo familiar tampoco le diría que no.
De regreso a casa, vamos a entrar en el Parque de la vida; y como ya se está haciendo de noche, pararemos en el Observatorio a soñar mirando las estrellas.

martes, 6 de octubre de 2009

Curiosidades de Lamuño


Dando respuesta a cuestiones que me plantean muchos de mis clientes:

Lamuño es una aldea, aunque digamos "pueblo", unos 300 habitantes (gente mayor, sólo una 1/2 docena de niños). Tenemos alcaldesa o, mejor, Presidenta de Junta, porque hay terrenos comunales que se gestionan al margen del Ayuntamiento, además del agua; pertenecemos a la parroquia de S. Martín de Luiña y al término municipal o Concejo de Cudillero.
No, no tenemos iglesia propia, sí dos capillas privadas: la del Consuelo y la de la China.
Por tanto, la casa de piedra majestuosa que está al lado de la capilla de piedra no es la del cura. En esta capilla se celebra culto una vez a la semana (si el cura no anda muy estresado).
La Virgen de la China es la patrona del pueblo, se festeja el tercer domingo de agosto; la imagen es muy bonita, tallada en una pieza pequeña de marfil, con rasgos orientales; se dice que fue parte de los restos de un naufragio, que apareció en La Concha de Artedo junto con un crucifijo.

Ese edificio raro que hay bajando hacia La Concha, especie de castillo diseñado por un niño, es la casa de un señor un poco excéntrico, se la hizo él mismo, con sus propias manos; ya no la habita, porque está enfermo y le da miedo estar solo allí.

Duque es único, no hay dos en el pueblo (ni en el mundo); es mi perrín, aunque tendría que decir nuestro, de Ali (hija de un primo) y mío, en invierno está conmigo (bueno… ahora con mis padres _es otra historia_) y en verano con ella en la playa; por eso, como anda libre, aunque yo no esté, aparece alguna vez por la casa del Campo y entra como Pedro por su casa.

La casa del Campo es bastante antigua, data de la primera mitad del s.XIX, en torno al 1840 fue construida; siempre perteneció a la familia. Una tía soltera se la dejó en herencia a mi padre.
La familia de mi abuelo paterno era de Lamuño, yo nací y viví en S. Martín, hasta que abrí la primera casa, en el 1996. Antes vivía en ella (con Duque) y alquilaba habitaciones. Ahora que se alquila íntegra, vivo en una bonita casa, que tiene mi marido, y no es de estilo rústico.
Las casas rurales son mi negocio, que no me “montó” mi marido para tenerme entretenida… El marido llegó mucho después y tenemos actividades independientes, aunque complementarias.

Celsita tampoco es soltera; su marido no la ayuda porque está retirado de la docencia y la tienda es "su vida" (de ella, y de su padre hasta hace poco, porque ahora está pachucho).
El bar “Gaspar”, que acaba de cerrar sus puertas (qué pena!), era más conocido como “Biona”, porque su propietario repartía piensos de esta marca y tuvo durante años un cartel en el almacén que estaba al lado (donde hoy hay apartamentos).

Los patos, cisnes, gallinas de todas clases, etc. que están en una finca con un mini estanque, donde se bañan, son propiedad de un marmolista, las tiene por hobby; de ahí que los puentes sobre los “regatos” sean de mármol. En realidad son viejas lápidas de cementerio (como las mesas del antiguo Café Gijón).

Hoy no recuerdo ninguna pregunta más de esas que se repiten siempre, pero ya os iré dando más respuestas a medida que surjan.

Ah, Eugenia Rico no es mi hermana, es asturiana, pero aquí este apellido es frecuente y no todos somos familia. Y la dedicatoria del libro Aunque seamos malditas la hizo mi hermana. Somos 3, desde que Juan se murió en un accidente de moto hace años (alguno se ha preocupado al leer un post anterior, ¡gracias!!). Por tanto, no soy la única heredera de la hacienda de mis padres...;)

martes, 22 de septiembre de 2009

FIN DE SEMANA MARINERO


CULTURA, PAISAJE Y GASTRONOMÍA ASTURIANOS AL ALCANCE DE TODOS


La casa rural La casa del Campo en colaboración con Guías Tour Asturias (guía acreditado por el Principado) ofrece un programa de fin de semana, que se llevará a cabo durante el mes de octubre (excepto 16 y 17). Os paso la información, por si alguno estuviera interesado.

El programa comprende:
Alojamiento 2 noches en casa rural íntegra, La casa del Campo (8 plazas) o La casa del Campo2 (4 plazas) + 2 visitas guiadas + comida = 60€/persona.

AVILÉS
- 10:00h. Punto de encuentro frente al Ayuntamiento
Ø Recorrido por el que se ha convertido en el segundo núcleo histórico más importante de Asturias y ciudad natal del conquistador y primer gobernador de La Florida Pedro Menéndez de Avilés. Visitaremos sus antiguas calles porticadas entre templos románicos, palacios góticos y arquitectura noble del siglo XVII.
CUDILLERO
- 12:00h. Punto de encuentro Oficina de Turismo (puerto nuevo)
Ø Recorrido por una de las villas marineras más pintorescas de nuestra geografía, atravesando costumbres, historia, gastronomía, superstición y religiosidad.
SAN ESTEBAN DE PRAVIA
- 14:00h. Punto de encuentro muelle del puerto.
Ø Almuerzo en restaurante tradicional frente a su puerto histórico, estuario del río Nalón y fuente de inspiración de grandes artistas (Sorolla, Rubén Darío…).

Los desplazamientos se realizarán en vehículo particular.
A ver si alguno se anima, puede resultar muy enriquecedor.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Todo a tu alcance en Cudillero

Hoy os facilito un folleto bonito además de informativo sobre mi Concejo, Cudillero; espero que os anime a venir a conocerlo, el otoño es una época preciosa para disfrutar del paisaje, de la gastronomía y de todo el encanto de Asturias. Os espero!!!

sábado, 12 de septiembre de 2009

Fiestas de los Dolores en S. Martín de Luiña

No va a ser todo relajación y descanso, que igual nos sienta mal… hoy voy a recomendar una fiesta de pueblo (mi pueblo natal), la de los Dolores, que se celebrará en S. Martín de Luiña el próximo fin de semana; son unas fiestas entrañables, muy populosas y además cierran el verano, por eso no te las puedes perder.
Estos días me traen a la memoria a dos personas: mi hermano Juan y la tía Elvira (tía abuela), ambos ya no están con nosotros, pero, pese a la añoranza, el recuerdo que me viene es alegre.
Mi hermano fue monaguillo (todos los varones del pueblo pasaron por este trance en algún momento de su niñez) y en los días previos a las fiestas patronales los monaguillos y otros chicos mayores y más fuertes tenían que ayudar en la iglesia a bajar la imagen de la Virgen del retablo en el que se halla todo el año y colocarla en una peana más baja y accesible a los fieles devotos (para que puedan besarle el manto). En estas ocasiones a la Virgen se le cambia el traje (siempre es negro, pero tiene uno más elegante para las fiestas, con vestido y manto bordado con hilo de oro) y también se le coloca una corona más vistosa.
Total, que la tía Elvira, solterona, la beata número 1 (no fue monja _decía mi abuelo con mucha gracia_ porque no podía ser superiora nada más entrar en el convento, y ella tenía que mandar…), ayudaba muchísimo en la iglesia, estaba totalmente entregada a la parroquia.
Mi hermano nos contó que estaban todos dentro de la iglesia, trajinando con el palio y los elementos procesionales, cuando mi tía, que se disponía a desvestir a la virgen los echó fuera cabreadísima, porque a ver qué se creían ellos, qué hacían allí cuando estaban dejando a la virgen, una mujer, en paños menores… qué falta de respeto!
¡Me muero, era genial! Porque, no os lo perdáis, la virgen sólo tiene cabeza y manos, el tronco, las piernas y los brazos no son tales (no es ni siquiera un maniquí), nunca mejor dicho: es un tronco de madera, que siempre queda cubierto por una tela blanca que hace las veces de enagua. Tiene mucha gracia, la verdad. La tía Elvira no tenía igual, estaba totalmente aislada del mundo y entregada a sus creencias; lo bueno es que no hacía mal a nadie (o no mucho…).
Tras este guiño nostálgico y divertido, sólo quería animaros a acercaros a S. Martín el próximo fin de semana (19, 20 y 21 de septiembre), seguro que lo pasáis bien, hay para todos los gustos: misas, procesiones, vermuts musicales, fuegos artificiales, “momento cubalibre”, fútbol de solteros contra casados, bollos “preñaos”, verbenas, etc. Etc.
Ven a disfrutar… tus problemas déjalos (a los pies de la virgen, si te parece)… ven a… S. Martín (ponedle la música de Fraggel Rock, ¿os acordáis?).

miércoles, 9 de septiembre de 2009

La casa del Campo es "gay friendly"

Hoy voy a hacer una declaración de principios
Me resulta extraño tener que declarar que soy una persona transigente, lo mismo que publicar que mis casas rurales son “gay friendly”, pues no concibo el caso contrario; aunque visto lo visto, lo voy a hacer.
Porque _digo yo_ a quién le puede importar que sus clientes gusten de dormir boca arriba o boca abajo, comer con la mano derecha o con la izquierda…, a mí me resulta indiferente, y en igual medida, qué me puede importar que a un chico le guste otro chico o una chica.
En fin, yo creía que estas cosas estaban más que superadas en el siglo XXI, pero me equivocaba, pues luego oyes casos de gente que no admite homosexuales en sus alojamientos y a otros que emplean términos como “degenerados”. Me produce bastante tristeza todo esto, porque todos somos PERSONAS, cada uno con nuestras ideas y lo que hay que hacer es respetarse unos a otros, da igual el color, la ideología, la religión o el sexo que se tenga.
En mi caso, lo único que me preocupa de los clientes es que sean civilizados, con esto quiero decir que sean también respetuosos con las personas que los acogen, con la casa que les abre sus puertas, con el medio rural al que se aproximan y con el entorno natural en el que se hallan. ¿Es mucho pedir?

Este post puede leerse también en el nuevo blog de La casa del Campo.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Nota informativa:

Estimados seguidores, algunos de vosotros habéis llegado aquí a través de la Web de la Casa del Campo y habréis visto el vídeo de los jilgueros con celo (cómo no!!!); ¡lo siento!, no es cosa mía. Me pregunto si a más gente le pasan estas cosas tan raras: me han colgado un vídeo en la web, no sé quién, ni cómo, ni por qué... ¡no sé nada! Me di cuenta ayer y he pedido a un amigo que me lo elimine.
Nos recomiendan cuidar la imagen de marca, pues yo me estoy luciendo...je,je. Al menos, espero que si alguno lo ha visionado se haya reído un poco.

domingo, 23 de agosto de 2009

Día tranquilo en Lamuño

Nos levantamos tarde. Lo contrario aquí resulta muy difícil, pues se duerme genial, tapados con una manta, incluso en agosto.
Desayunamos tranquilamente, ¡qué maravilla, con el gusto que da poder disfrutar de este momento!, lo preparamos todo (tostadas, bollos, bacon, zumo, café…) y lo sacamos al jardín; el cielo está especialmente azul hoy, resplandeciente, la vegetación nos rodea y los pájaros nos acompañan con sus trinos, aunque no los veo (parece que están en el tejado), ¡un paraíso!
Cogemos el bañador, la toalla y algo de lectura y vamos a la playa, caminando por el monte Balsera hacia Oleiros, ¡quién dijo prisa!
Por último, un montón de escalones; luego, subiremos por la cuerda (anclada en la roca, sirve para ayudarte a escalar la montaña).
El perro disfruta alegremente en esta cala, en la que no hay vigilantes y la gente es muy transigente.
Un baño relajante y sol en la justa medida. Hemos explorado las inmediaciones, ¡pena de embarcación para poder llegar a las cuevas que se ven a lo lejos!
Una empanada, unos bollos “preñaos”, unos refrescos y fruta serán nuestra comida.
Tarde de lectura y meditación, el entorno natural es maravilloso y sólo se oye el rumor del mar; aunque hay gente, cada uno tiene su espacio, ¡qué lujo!
Subida difícil, pero divertida; una experiencia más!
A hacer pueblo: unos vinitos (cervecitas, cafés o lo que sea…).
Vamos a ver la puesta de sol a la Cabona, un paseo en bici hasta allí. Se ve la playa de Oleiros desde el este y la peña de las gaviotas, a donde van llegando todas para pasar la noche; unas fotos alucinantes!!
Para culminar un día inolvidable, cenaremos en “Casa Miguel”, mirando al mar, ¡qué gozada!: la playa de la Concha de Artedo, la tranquilidad, la temperatura, la comida… y por supuesto la compañía (que esa te la traes tú, si quieres…).

lunes, 10 de agosto de 2009

De excursión por Asturias


El verano se presta para hacer excursiones más largas, de día completo, por lo que hay que cambiar las propuestas habituales de recorridos únicamente por la zona. Asturias es una provincia pequeña, lo que ayuda a visitarla de punta a punta en el transcurso de unas vacaciones.
Las sugerencias que hacemos en la casa del Campo son muchas, pues desde Lamuño, casi todos los lugares de interés están a una hora de coche, como mucho; algunos muy poco más, ya que las carreteras locales nos obligan a ir más despacio, aunque la distancia no sea muy larga; y además hay que tener en cuenta que en agosto hay mucho tráfico.

Hoy, os recomiendo una visita al Parque Nacional de los Picos de Europa. Tomar N-632 (A-8 en Muros) dirección Avilés- Gijón-Villaviciosa- Ribadesella y desviarse donde indica Covadonga, subir directos a los lagos Ercina y Enol, para evitar que la niebla nos lo impida más tarde (en verano obligan a coger bus en Cangas de Onís); recorrer Covadonga de la que bajamos (visitar basílica y cueva, beber de los caños, pedir deseo arrojando moneda al agua, comprar souvenires…, lo típico; escuchar a la Escolanía tiene un valor añadido).
Callejear por Cangas de Onís, subir al puente romano (foto con el gaitero, que no falte) y si vais en domingo comprar productos de la tierra en el mercado. Visitar Benia, que es muy bonito y Asiego, desde donde tienes una magnífica vista del Pico Urriello (Naranjo de Bulnes); totalmente recomendable “la ruta del queso y la sidra”, que realizan Manolo y su hermano (además, los platos que sirven en la espicha son deliciosos).
Si no has podido hacer la ruta del queso, os recomendaría comer en “Casa Marcial”, subiendo de Arriondas hacia el mirador de “El Fito” (AS-260, dirección Colunga). Parada obligada en este mirador, para mí uno de los lugares más espectaculares del mundo (vistas del Mar Cantábrico, de la Sierra del Sueve, de los picos).
No dejéis de visitar Lastres (tan de moda con la serie del Doctor Mateo) y si vais con niños, hay que llevarlos al Muja (Museo del Jurásico).
De vuelta ya, parar en Tazones, uno de los puertos con más encanto del Principado. Y aconsejo hacer el esfuerzo de llegar hasta El Conventín de Valdediós (AS-267, Villaviciosa- La Secada), magnífica muestra del arte Prerrománico Asturiano.
Luego sólo tenemos que tomar autopista (A-64, dirección Oviedo, que enlaza con la A-66, dirección Avilés-Muros, y N-632 dirección La Coruña, salida 441 en Lamuño).

Esta entrada se publicará en el nuevo blog de la Web de La Casa del Campo.

martes, 4 de agosto de 2009

Un día cualquiera de vacaciones


9:05 Levantándome tranquilamente.
9:15 Desayunando en el porche (tostadas de hogaza con aceite y mermelada de arándanos, lástima que no puedo con la mantequilla, porque Celsita vende la de "la Fontona", que es auténtica)
10:30 Vistiéndome para salir a dar una vuelta con la bici.
10:50 Ya estoy en Soto de Luiña (he atravesado Salamir rápido, pues es todo llano, paradita en el alto para hacer una foto de la playa de S. Pedro y he bajado como un rayo). Tomo carretera de Prámaro, una vez que sobrepasas el cuartel de la Guardia Civil a la derecha. Este pueblo huele a auténtico, aún tiene vacas, pajares llenos de hierba, huertos cultivados y boñigas por la calle, ¡vaya, me he salpicado…!
11:10 Saludando a Toya en la tienda de San Cosme (se puede comprar casi de todo).
11:30 He llegado a S. Martín, parada en la panadería a comprar un bollo típico de aquí, “enfilada”, hecho con huevos, harina y mantequilla, y cocido en horno de leña.

Se celebra el “Mercao vaqueiro”, volveremos por la tarde. Ahora sigo, que mi intención es hacer un poco de deporte.
11:45 Estoy en la Rampa, decidiendo sobre la marcha por dónde volver, ¡estoy fresco! Por el camino más largo: por la antigua N-632 a la derecha, dirección Artedo. Todo bajaaaadaaaa.
12:52 Ahora todo subi-i-i-i-i-da hasta Lamuño. No apuntaré la hora a la que culminé la cuesta, ya no estoy tan fresco…
14:00 Tomando vermut en el bar del pueblo, hoy toca el Cendán, porque ayer fuimos al Gaspar.
14:30 Nos quedamos a comer, que tienen un menú muy apetecible.
15:30 Vamos a la playa, que la bajamar es por la tarde, hoy en coche. Aparcamos y un agradable paseo al lado del río por una pasarela de madera. Pasadas las primeras piedras (muchas) hay arena, a disfrutar del paisaje fantástico de la Concha de Artedo y de un bañito en sus tranquilas aguas, eso sí ¡un pelín frías!

17:00 Un café en casa Miguel, terraza mirando al mar.
18:30 Ya duchados y listos para ir al IX Mercado vaqueiro (tiene lugar los días 8 y 9 de agosto), puestos de artesanía, de comida tradicional asturiana (qué delicia los tortos de maíz con picadillo), cuentacuentos, muestra de antiguos oficios; muy interesante.
Visita a la Iglesia de S. Martín que alberga unas famosas inscripciones discriminatorias contra los vaqueiros de alzada.
21:00 De vuelta a Lamuño, charlando con la gente del pueblo y con otros “veraneantes” _como dicen aquí_ y tomando unas “sidriiinas”.
22:20 Leyendo “Las fuentes del Pacífico” (de Jesús Ferrero) y descansando en el jardín.

sábado, 1 de agosto de 2009

Un caso decepcionante

Hoy ha hecho “un día de perros” y me he mojado entera 3 veces… estoy plof.
Aunque, pensándolo bien, el tiempo es una excusa, pues nunca me ha importado mucho; incluso, me gusta que llueva, es necesario para que todo esté verde (que es lo que diferencia a Asturias, además de su gastronomía, sus playas, sus acantilados, sus gentes...) y despeja la atmósfera, que a veces se carga mucho, incluso en el campo.

Más bien estoy un poco decepcionada con la gente, con alguna gente. Durante la limpieza general en una de las casas rurales me he dado cuenta de que ha desaparecido una pieza de cerámica negra de la que se hace en Cudillero (Alfar del Zarru) que estaba sobre una repisa. La pieza era pequeña, no muy costosa; en realidad, no es por su valor material, de hecho, soy una persona muy poco apegada a las cosas, pero esta cuestión no tiene que ver con la que nos ocupa. Vamos a que me han fallado, han violado mi confianza; cuando un cliente llega a tu casa te vuelcas, tratas de dar todo lo que está en tu mano para que se sienta lo más cómodo posible y ¿así te lo agradecen…? De verdad, cosas como ésta me entristecen mucho, afortunadamente sólo me ha ocurrido en otra ocasión (un par de libros fue de aquella) y espero que no suceda más, pues es desalentador; siempre me pregunto en qué les he podido fallar, porque algo he tenido que hacer mal para que se sintieran en la necesidad de llevarse un objeto mío en compensación (porque las cosas que adornan las casas no han sido compradas expresamente de cara a los clientes, sino que han pertenecido a mi familia o son regalos que me han hecho o detalles personales). ¡Una pena!

Por si me leéis, os digo: de verdad, lo siento, no sé qué hice mal, pero perdonadme.

Ah, y ¡gracias a todos los que hacéis que este caso sea una triste excepción!


lunes, 20 de julio de 2009

Vamos a la playa...


Conste que hablo de las del Occidente de Asturias, no porque sean mejores ni peores que las del oriente, no, únicamente porque las conozco mejor.
Soy muy friolera y casi nunca me baño, por lo que me gusta tanto ir a la playa un día nublado como uno con sol. Todo tiene su encanto: si el cielo está cubierto la mar se presenta enigmática con sus colores apagados, grisáceos, que invitan al paseo tranquilo, a la contemplación y al descanso; con el cielo límpido la mar luce espléndida, cristalina, entre azules y verdes, contagiándote su luminosidad, te empuja a la actividad y a la euforia.
Las playas de esta zona (desde Gijón hasta Tapia de Casariego) son tan diferentes que pueden enamorarte o decepcionarte mucho, dependiendo de tus expectativas. Trataré de decirte algunas de sus cualidades para que te decantes por una u otra según tus necesidades puntuales.
Si estás buscando un lugar en el que extender la toalla, darte un baño, un paseo por la arena o jugar a las palas, por ejemplo, puedes optar por: S. Lorenzo, Bañugues, Verdicio, Salinas, Sta. Mª del Mar, Los Quebrantos, Aguilar, S. Pedro, Cadavedo, Barayo o Frexulfe. Tienen todos los servicios. Pero olvidaos de jugar a las palas o al fútbol con pleamar y sobre todo en fines de semana de agosto…
Si además de lo anterior te gusta practicar surf, son adecuadas: S. Lorenzo, Salinas, S. Pedro, Xagó, El Espartal y Penarronda.
Para realizar pesca submarina o submarinismo: La Concha de Artedo, Oleiros y Cueva.
Si prefieres una playa donde experimentar el nudismo (actualmente hay gente con bañador también): Bayas, Las Llanas, Silo, Oleiros, El Silencio y Serantes.
Oleiros, El Silencio y las Llanas tienen bastantes escalones y alguna rampa para acceder a ellas; ningún servicio, pero la tranquilidad que les falta a todas las demás en fechas estivales. A las dos primeras, como no tienen vigilantes de la playa, puedes ir con tu perro (bien educado); no son de arena.
Por supuesto, hay muchas más calas semisalvajes y playas, pero sólo he mencionado las más “guapas” _como decimos aquí_ desde mi particular punto de vista (como ya sabéis, bastante objetivo, en general).

lunes, 13 de julio de 2009

La casa del campo vuelve a tener Web


Después de 15 días sin Web, por cambio de servidor, http://www.casaelcampo.com/ vuelve a estar visible; pero ahora tenemos otro problemilla, la página que hemos subido no está del todo actualizada, ¡lo siento! Vamos a tratar de solucionarlo en breve.

Os presento mis disculpas y pido perdón por las molestias que todo esto pueda ocasionar. También ruego que entiendan lo que ha pasado todos aquellos que han escrito a info@casaelcampo.com y no han obtenido respuesta, pues no estaba operativa. Ya lo está.

Todo vuelve a la normalidad!! (gracias al buen hacer y a la paciencia de Rastreador-;)).